Bragado lo conoce muy bien, a pesar de no haber nacido acá. Llegó muy lejos, ese sueño que cuando pasó a realidad lo llenó de orgullo. Y a pesar de todo, se siente bien.

Es el músico Joaquín «Kuki» Errante. «Por suerte estoy en Chivilcoy, en mi casa, con mi novia», le contó hoy a Mañanas en orsai, mientras escuchaba algunos de sus temas.

Llegó al país hace un mes, luego de una gira por Estados Unidos junto a una compañía. «Anduvimos varios kilómetros por tierras norteamericanas», apuntó el violinista con la mente en ese «espectáculo multimedia, si se quiere didáctico» que llevó el mejor folclore.

Una vez en Chivilcoy, cumplió la cuarentena obligatoria de 14 días, por venir de una zona complicada, para seguir con el aislamiento social. «Es un antes y un después en la vida de todos», destacó.

«No la estamos pasando bien, realmente», soltó para la situación de los artistas. En su caso, lo ayudan las clases virtuales, el único ingreso que tiene.

Su historia con la danza comenzó desde muy pequeño, cuando seguía los pasos de sus hermanos. Al poco tiempo, aprendió guitarra con un reconocido músico chivilcoyano. Luego, cuando andaba por los 13-14, ingresó al conservatorio. Todo lo revivió con mucha emoción.

Para el músico, tocar «es la que va». «Esa fue una manera importantísima y muy fructífera de captar conocimiento, de ascender», confesó sobre la elección de su carrera solista.

Lleva los temas de sus dos discos folclóricos por todos lados, al igual que otros géneros. «Ya nos vamos a reencontrar en algún escenario para disfrutar de lo que nos hace bien», cerró.

Lo demás se puede conocer llamando al 2346-65-0682, o visitando sus redes sociales y canal de YouTube.