Al igual que sus compañeros, esperaba los sábados con mucha alegría. Ese estado se multiplicaba cuando llegaba el día, porque lo mejor tenía luz verde. Y de un momento para otro, la pausa.

Es María Romagonli, quien le da vida a «Dulzuras Tía María», un emprendimiento que se convirtió en sinónimo de Feria Franca desde hace 7 años.

En comunicación con la 91.5, valoró que se encuentra «de salud, muy bien», pero lamentó no poder ir a la feria y la baja en las ventas por encargue.

María elabora las tortas, budines y pastafrolas que se llevan todos los aplausos. Cuando iba a la feria, como expresó, las ventas eran «otro sueldo mas para poder vivir», ya que cobra la jubilación mínima y alquila.

«No veo la hora de poder arrancar en la feria. La verdad que se extraña mucho», resumió María.

Para disfrutar de lo mejor, se puede llamar al 48-5193 o pasar por Islas Malvinas 131.

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