Ignacio Guerrieri es uno de los propietarios de Olivo, y hoy le contó a Mañanas en orsai cómo es el presente del sector gastronómico.

En el inicio de la charla, dijo que “es una actitud cómoda” la decisión de las autoridades, que les obligaron a cerrar sus puertas tras el regreso a fase 4.

En las últimas horas, representantes del sector le dieron forma a un comunicado. Según comentó, esta primera medida es para que los vecinos comprendan la gravedad de la situación.

Además, indicó que, a través del Centro Unión Comercial e Industrial (CUCI) Bragado, solicitaron una reunión urgente con el intendente Vicente Gatica.

Y señaló que “es mucho más fácil prohibir que administrar”. Ante esto, remarcó que los empleados también viven horas de mucha angustia por el miedo a perder sus fuentes de trabajo.

“Necesitamos volver a trabajar. Es insostenible”, resumió Guerrieri, más que preocupado.

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