Con una fuerte crisis interna, que quedó expuesta nuevamente en el recinto del Concejo Deliberante, el intendente municipal, Vicente Gatica, consiguió ayer la Ordenanza Fiscal e Impositiva 2021, luego de que se aprobara por mayoría en Asamblea de Mayores Contribuyentes, aunque con el rechazo de los concejales del peronismo y varios votos en abstención provenientes de los sectores de Juntos por el Cambio que a lo largo de este año dejaron expuestas sus diferencias con la conducción de la comuna.

El resultado de la votación, que dejó sabor agridulce en el Palacio Municipal, obligó a un intento de negociación de apuro al interior del oficialismo, para acercar posiciones y evitar un escenario similar en el debate por el Presupuesto 2021, que se resolvía al cierre de esta edición.

En la Asamblea, que se llevó a cabo de manera semipresencial, el jefe del bloque de Juntos por el Cambio, Fernando Franzoni, sostuvo que el municipio prevé un incremento promedio de las tasas del 39%, cifra que “está muy por debajo del índice inflacionario”. Las críticas más fuertes llegaron desde las bancadas de los socios electorales del alcalde, que pusieron énfasis en remarcar las fallas en la prestación de algunos servicios, aun cuando las tasas arrojan saldo superavitario.

“La percepción de tasas está condicionada a una efectiva prestación de un servicio. En Seguridad e Higiene, vemos una recaudación de unos $34 millones, en un universo de unos 2.000 contribuyentes. Este año, sólo se inspeccionaron aquellos comercios que tramitaron su habilitación para iniciar su actividad. Es decir, esta tasa no presta ningún servicio”, advirtió Daniela Monzón, desde el bloque unipersonal del PRO.

También apuntó sus cañones hacia el ítem del alumbrado público: “Tenemos un excedente de unos $37 millones y yo me pregunto si alguien ve que estén todas las calles de Bragado iluminadas con LED”.

A su turno, desde el bloque Justicialista-Movimiento Evita, Daniel Disanti fue más duro y tildó de “desastrosa” la prestación del servicio de luminarias. “Le pido al gobierno local que estos aumentos de tasas se vean realmente reflejados en mejores servicios, porque no hace falta irnos hasta las localidades rurales, basta recorrer los barrios de Bragado, la iluminación es un desastre”, afirmó.

La votación arrojó 20 votos afirmativos entre concejales y asambleístas, 7 negativos (todos concejales del peronismo) y 5 abstenciones (dos concejales de Acción para el Desarrollo; una del PRO; uno de la Coalición Cívica-ARI; y una asambleísta).

El resultado, por otra parte, era esperable, teniendo en cuenta que la Asamblea tuvo lugar unas pocas horas después del comunicado emitido por tres espacios socios de Juntos por el Cambio -el PRO, Acción para el Desarrollo y la Coalición Cívica- con duras críticas hacia el diseño presupuestario del municipio.

Votación:

Afirmativos (20):

Concejales: Juntos por el Cambio: Aldo Expósito, Fernándo Franzoni, Sergio Páez, Dora Estévez, Eugenia Gil, Viviana Morossini y Vicente Di Giorgio.

Asambleístas: Rafael Acuña, Mirta Diano, Walter Barni, Jorge Carrano, Cristian Ruiz, Miguel Gualtruzzi, Ramón Maffasanti, Walter Malfatto, Sergio Molea, Juan Mintegui, Luis Finger, Osvaldo Odello y Ricardo Rémole.

Negativos (7):

Concejales: Frente de Todos: Guillermina Lhospice, Germán Marini, Sergio Broggi, María del Carmen Pan Rivas, Carolina Rodoni y Natalia Schilizzi. Justicialista-Evita: Daniel Edgardo Disanti.

Abstenciones (5):

Concejales: Acción para el Desarrollo: Fernando Neri y Gladys Belén. PRO: Daniela Monzón. Coalición Cívica-ARI: Fernando Sierra.

Asambleístas: Graciela Martínez.

Por otra parte, anoche también se aprobó el Presupuesto, con una votación de 10 a 8. Entre los votos negativos, destacó el de la edil PRO, Daniela Monzón.

El municipio convocó a una reunión de urgencia ayer por la tarde, para negociar cambios de último momento y evitar las abstenciones de los aliados electorales. Sin embargo, para el peronismo, el procedimiento fue «irresponsable».

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